7 pecados de la medicina
- Carlos Orfilio Franco
- hace 7 días
- 2 min de lectura
articulo original firmado por Richard Asher en 1949 The Lancet
Alguien rescato la cita en linkdnl hoy, y no alcance a tomarla para citarlo, pero fui a buscar el original y me pareció interesante someterlo a la comparación con nuestra actualidad, obviamente hay matices la vida se mueve a traves de gradientes(calor-frio)(luz-oscuridad) tambien nuestras acciones lo hacen. Lo que interpreto es la tendencia, sin juzgarla, cada quien verá reflejada en esste espejo la propia. Espero ayude
Suena a la sala de guardia de cualquier hospital grande hoy mismo, no hace falta ni actualizarlo.
Oscuridad es el epicrisis que ni el paciente ni el médico de cabecera que lo recibe después entienden del todo, cargado de siglas y "hallazgos inespecíficos" que generan angustia sin decir nada concreto. Y el consentimiento informado de cuatro páginas en letra chica que nadie lee porque nadie lo escribió para ser leído.
Crueldad hoy tiene una forma nueva que Asher no llegó a ver: el resultado de un estudio grave apareciendo en el portal online del paciente antes de que el médico lo haya llamado. Y la medicina defensiva, pedir el estudio invasivo no porque el cuadro lo requiera sino para cubrirse ante un juicio, que es dolor infligido por miedo institucional, no por necesidad clínica.
Malos modales es el pase de sala que discute el caso parado a los pies de la cama, hablando del paciente en tercera persona como si no estuviera despierto escuchando. Sigue pasando exactamente igual que en 1949.
Sobreespecialización es, me parece, el que más empeoró desde Asher. El paciente de ochenta años con siete comorbilidades pasando por siete especialistas que jamás se llaman entre sí, cada uno ajustando su propia droga sin ver la interacción con las otras seis, hasta que alguien termina internado por una polifarmacia que nadie diseñó, la construyó la fragmentación del sistema.
Predilección por lo raro es el residente que se entusiasma con el síndrome de nombre impronunciable y dos casos publicados en el mundo, mientras al lado tiene la neumonía común mal tratada porque es "poco interesante" para la sesión académica. Los congresos premian lo exótico, no lo frecuente bien resuelto.
Estupidez común es el ayuno preoperatorio de doce horas que se sigue indicando por costumbre en cirugías donde la evidencia hace rato que lo acortó, o el estudio que se pide "porque siempre se pide", sin que nadie recuerde ya por qué.
Pereza es la anamnesis de tres preguntas seguida de un panel de laboratorio de cuarenta ítems para que el algoritmo encuentre lo que el interrogatorio bien hecho hubiera encontrado en cinco minutos. Pedir en vez de pensar.
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