El discurso vs la acción
- Carlos Orfilio Franco
- hace 6 días
- 2 min de lectura
Hambre Cero contra los datos: producción, biocombustible y distribución
El objetivo [D]
La Cumbre Mundial de la Alimentación (Roma, 1996, más de 180 países) fijó como meta reducir a la mitad el número de personas subnutridas para 2015. En la Cumbre del Milenio de septiembre de 2000, ese compromiso se reafirmó como parte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
La producción no dejó de crecer [D]
- Cosecha mundial de cereales en el año 2000: 1.896 millones de toneladas.
- Cosecha mundial de cereales en 2012: más de 2.400 millones de toneladas.
- Previsión de la FAO, junio de 2025: producción mundial de cereales "sin precedentes".
En el mismo cuarto de siglo en que se fijó la meta de erradicar el hambre, la cosecha mundial no dejó de batir récords.
El hambre no bajó en la misma proporción [D]
- 2014: mínimo del siglo, 539 millones de personas subalimentadas.
- 2023: entre 713 y 757 millones (promedio 733 millones), una de cada once personas en el mundo, un 36% más que el mínimo de 2014.
- África: mayor prevalencia relativa (20,4% de su población).
- Asia: mayor número absoluto, 384,5 millones de personas, más de la mitad del total mundial.
El desvío hacia biocombustible [D]
En Estados Unidos, principal productor mundial de maíz, la proporción del maíz cosechado destinada a producir etanol pasó del 23% en 2006-07 a cerca del 40-45% del total en años recientes. Un alimento básico, desviado en una porción creciente hacia combustible, en el mismo período en que la meta de erradicar el hambre seguía formalmente vigente.
La relación
No hay escasez de producción: la cosecha crece de forma sostenida y bate récords. El hambre, en el mismo período, se mantuvo estancada o empeoró en varias regiones, mientras una porción cada vez mayor de esa cosecha se desviaba a un uso no alimentario. La excusa de "alimentar al mundo" como justificación de la industrialización agrícola completa (fertilizante sintético, semilla patentada, toda la cadena de señales sustituidas) pierde sustento frente al dato: el cuello de botella no está en cuánto se cosecha, está en a dónde va esa cosecha y quién puede pagarla.
Beneficio acumulativo (mayor rendimiento, mayor rentabilidad de la industria agrícola y de biocombustibles), costo distribuido disipativamente (el hambre no se reparte donde se produce menos, se reparte donde el poder adquisitivo y la infraestructura de distribución son más débiles).
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